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Mostrando las entradas de agosto, 2016

EL MISTERIO DE LA HUMANIDAD

¿Para qué vinimos a este mundo? ¿Por qué permite Dios que sus escogidos pasen por años y aun décadas de pruebas y persecuciones? ¿Por qué es tan importante "vencer"? Hay un PROPÓSITO grandioso y portentoso por el cual estamos en este planeta. La mayoría de los seres humanos nunca se detienen a pensar cuál es el propósito de su vida. La verdad es que muchos suponen que no hay un propósito. En su caso personal, ¿cree usted que hay un designio para su vida? ¿Hay alguna razón trascendental por la cual usted existe? ¿Cabe acaso la posibilidad de que el destino que le espera sea algo increíblemente interesante y satisfactorio, sea cual fuere su situación actual? ¿Puede tener la certeza absoluta de que el futuro le tiene reservadas felicidad, alegría y paz duraderas? O, ¿es su vida en esta tierra una existencia efímera y llena de decepciones, un ir y venir sin un propósito trascendental, como la vida de las aves, de las abejas, o para ser más gráficos, de los gusanos que se arra...

¿Sin límites?

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E n algunas partes está de moda el lema: "Sin límites". "Sin límites" es una frase de la cultura popular que suena atrevida pero que tiene un problema. Aunque parezca llamativa, en realidad contradice un principio bíblico fundamental para el éxito en la vida. La comprensión clara de los "límites" es una de las lecciones esenciales para un joven. Límites desde la creación En las primeras páginas de la Biblia leemos cómo Dios renovó la Tierra, y aparece el concepto de "límites" de esta manera: "Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así". (Génesis 1:6-7). La palabra hebrea traducida como "expansión" en este versículo se refiere a la franja de la atmósfera en que vivimos. Esta atmósfera separa el agua líquida de lagos, ríos y mares del vapor d...

LA ABOMINACION DESOLADORA

Cuando la ciudad de Jerusalén sea tomada, la potencia extranjera que la ocupará dará inicio a lo que la Biblia llama "la abominación desoladora". Para entender de qué se trata veamos primero lo que dice Jesucristo según está consignado en Mateo 24:15-20: "Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora [una repugnante contaminación] de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea [lo que es hoy la nación de Israel] huyan a los montes". Dios le advierte al pueblo de Judea que huya a los montes cuando ocurra la terrible abominación desoladora. La profecía señala que Jerusalén será otra vez rodeada de ejércitos (Zacarías 12:2 y que pondrán un ídolo en el lugar santo. Jesús les dice a aquellos que son fieles que escapen de inmediato cuando ocurra esta profanación. "El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa" (Mateo 2...