BUENAS NOTICIAS

Hay esperanza para la humanidad. Jesucristo predijo su regreso antes de que el ser humano se exterminara a sí mismo: “Habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo [nadie sobreviviría]; Mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:21-22).
 El cumplimiento de las profecías mencionadas en este bloque, nos dará la absoluta certeza del cumplimiento de las profecías que anuncian el establecimiento de un reino mundial de paz. Inmediatamente después del contraataque del Oriente, que constituye la sexta trompeta (Apocalipsis 9:14-19), sonará la séptima y última trompeta que representa el retorno de Jesucristo a la Tierra.
“El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el Cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15). Tal como lo dice la Escritura, Jesucristo viene a cumplir las profecías que están escritas pero que aún no se han cumplido.
Jesucristo mismo llama a la época gloriosa de su retorno “la regeneración” (Mateo 19:28). El apóstol Pedro, por inspiración divina, llama a esa misma época que pronto se instaurará en la Tierra: “Tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:19-21).
El resultado final de la crisis actual será el establecimiento de un gobierno mundial predicho por los profetas: “Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén. Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa del Eterno como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:1-4).
Habrá paz mundial: “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite” (Isaías 9:7).
A pesar del futuro turbulento que nos anuncia la crisis actual. En el horizonte ya se divisan las señales del establecimiento de una nueva era gloriosa: “Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa. Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del Eterno, la hermosura del Dios nuestro. Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en soledad… Y los redimidos del Eterno volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido” (Isaías 35:1-6, 10).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

COMO SALIR DE LA NEGACION

EL PODEROSO NOMBRE DE JESUS

HACIENDO LA VOLUNTAD DE DIOS